Sobre mí
Soy Claudia, y entiendo la terapia como un espacio de encuentro, reflexión y acompañamiento.
Desde que decidí dedicarme a esta profesión, mi principal motivación ha sido comprender a las personas y acompañarlas en aquellos momentos en los que la vida nos pone frente a desafíos, cambios o situaciones que nos generan malestar.
A lo largo de mi trayectoria he trabajado con niños, adolescentes y adultos en diferentes contextos, una experiencia que me ha permitido conocer la diversidad de historias, necesidades y formas de afrontar las dificultades. Esto me ha enseñado que cada persona es única y que no existen soluciones universales, sino procesos construidos desde la escucha, el respeto y la confianza.
Más allá de la psicología, el deporte de equipo ha sido una parte importante de mi vida. Gracias a él he aprendido valores como el compromiso, la constancia, la cooperación y la importancia de avanzar acompañados hacia objetivos compartidos; principios que también están presentes en mi manera de entender el trabajo terapéutico.
Concibo la terapia como un proceso de colaboración orientado a comprender las dificultades desde una mirada amplia, respetando el ritmo, las necesidades y los recursos de cada persona.
Formación
Psicóloga General Sanitaria y Forense
- Graduada en Psicología
- Máster en Psicología General Sanitaria
- Máster en Psicopatología Legal, Forense y Criminológica
- Diplomatura en Sexología Clínica y Terapia de Parejas
- Nivel I de EMDR
- Formación en Tratamiento de la Autoestima
- Formación en Duelo
- Formación en Apego adulto
- Colegiada nº31756
¿Cómo trabajo?
Trabajo desde una perspectiva integradora, combinando diferentes modelos psicológicos basados en la evidencia científica para adaptarlos a las necesidades de cada persona. Entiendo que cada historia es única, por lo que la terapia se construye de manera individualizada, teniendo en cuenta tanto las dificultades actuales como el recorrido vital de cada uno.
En mi forma de entender la terapia, el objetivo no es únicamente aliviar el malestar, sino comprender los procesos que lo mantienen y favorecer cambios que puedan mantenerse en el tiempo. Para ello, trabajamos conjuntamente en el desarrollo de recursos y estrategias que permitan afrontar las dificultades con mayor bienestar, flexibilidad y autonomía.
Perspectiva integradora
Integro diferentes modelos psicológicos basados en la evidencia científica, adaptando cada intervención a las necesidades específicas de la persona
Historia vital
Las experiencias tempranas, las relaciones significativas y los aprendizajes a lo largo de la historia vital influyen en nuestra forma de interpretar el mundo, gestionar las emociones y relacionarnos con los demás. Comprender estos patrones permite abordar las dificultades actuales de una manera más profunda y eficaz
Intervención individualizada
Cada persona presenta una historia, unos recursos y unos objetivos diferentes. Por ello, el tratamiento se planifica de manera personalizada, ajustando las herramientas terapéuticas a cada situación particular
Relación terapéutica
Encontrarás un espacio de confianza donde poder expresarte con libertad y sentirte escuchado/a. La relación terapéutica, basada en el respeto y la colaboración, constituye una parte esencial del proceso de cambio
Más allá del síntoma
No solo trabajamos aquello que genera malestar, sino también los factores que lo mantienen y le dan sentido
Valores y flexibilidad psicológica
El objetivo no es únicamente reducir el malestar, sino ayudar a construir una vida más coherente con los propios valores. La terapia busca aumentar la flexibilidad psicológica para afrontar las dificultades y avanzar hacia aquello que es importante para cada uno
